Mostrar la bondad y la misericordia de Dios a otros

 

julio de 2012

Efesios 5:1:
Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.

Ser imitador de Dios es imitar o seguir nosotros el patrón de Su naturaleza. Dios capacita a Sus hijos renacidos para que imiten Su naturaleza, mostrandola en nuestra vida para que así otros puedan ver y conocerlo a Él. La Palabra de Dios expresa claramente que bondad y misericordia son partes de Su naturaleza amorosa.

Jeremías 9:24:
Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.

Salmos 103:4:
El
[el Señor] que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias.

Cuando Dios envió a Su Hijo Jesucristo para redimirnos y darnos una vida sobreabundante, la bondad y la misericordia de Dios fue manifestada hacia nosotros.

Tito 3:4:
Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres.

Efesios 2:7:
para
[Dios] mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

En respuesta a la naturaleza de Dios de bondad hacia nosotros, podemos mostrar Su bondad y misericordia a otros.

Efesios 4:32:
Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Cada vez que mostramos la bondad y la misericordia de Dios a otros, mostramos la naturaleza amorosa de Dios. Ser benigno significa ser útil, beneficioso, tierno y bueno. Se puede mostrar benignidad con palabras bondadosas, actos bondadosos e incluso miradas bondadosas. Es activamente hacer el bien a pesar de ingratitudes. Está en nuestro poder ser benignos, aun ante la ingratitud.

Lucas 6:32,35,36:
Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman.
Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.
Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.

Al seguir nosotros el patrón del ejemplo de nuestro Padre, somos benignos con el ingrato así como con el agradecido. Eso significa que mostramos bondad sin pensar en algo a cambio.

El siguiente versículo habla de la benignidad de Dios. «Benignidad» es traducida de la misma palabra griega «bondad» en Efesios 2:7 y Tito 3:4.

Romanos 2:4:
...menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento
[un cambio para algo mejor]?

La benignidad de Dios es lo que alienta a las personas a tener un cambio de corazón; por lo tanto, nosotros mostramos la benignidad aun ante ingratitudes. Muchas veces el ingrato es el que tiene la mayor necesidad de benignidad, y nosotros estamos equipados para mostrarles esa naturaleza buena y tierna de Dios. La bondad puede ser la evidencia convincente del amor de Dios. Así que, ¡mostremos libremente Su bondad y misericordia!

Volver arriba

.

Todos los derechos reservados. © 2013 por The Way International™.  Términos y condiciones.

The Way International, The Way, La Voie, El Camino, The Way of Abundance and Power, The Way Magazine, Disciples of the Way Outreach Program,
and The Way Corps are registered trademarks of The Way International in the United States and other countries.

.

.

 

Para información adicional, visite www.theway.org

Todos los derechos reservados. © 2013 por The Way International™.

The Way International, The Way, La Voie, El Camino, The Way of Abundance and Power, The Way Magazine, Disciples of the Way Outreach Program, and The Way Corps are registered trademarks of The Way International in the United States and other countries.